Lisboa: miradores, fado y el Atlántico.
Lisboa es una ciudad que se descubre caminando: sus siete colinas, los miradores sobre el Tajo, los tranvías históricos, el fado en Alfama al caer la noche y la Pastelearia de Belém con la receta secreta de los pastéis de nata originales. Una ciudad que enamora desde el primer día y que siempre deja ganas de volver.
- Alfama: el barrio más antiguo de Lisboa, con calles empedradas, miradores como el de Santa Luzia y el de Portas do Sol, y las mejores casas de fado de la ciudad.
- Belém: el Monasterio de los Jerónimos (Patrimonio UNESCO), la Torre de Belém sobre el Tajo y el Padrão dos Descobrimentos. Y los pastéis de nata originales en la pastelería de 1837.
- Sintra: a 40 minutos de Lisboa en tren, el Palacio de la Pena (colorido y de cuento), el Castillo de los Moros y la Quinta da Regaleira con sus jardines laberínticos. Patrimonio Cultural del Paisaje UNESCO.
- Cascais y Estoril: la costa del Estoril a 30 minutos de Lisboa: playas atlánticas, el casino más antiguo de Europa en funcionamiento y el pueblo de pescadores de Cascais.